DERMATOLOGÍA


    Los problemas dermatológicos en perros y gatos son una de las causas más frecuentes de consultas veterinarias, especialmente cuando las lesiones no desaparecen o recidivan (vuelven posteriormente) alterando la calidad de vida del paciente y del propietario.

    Existen situaciones donde los diagnósticos resultan desafiantes e incluso algunos problemas dermatológicos pueden ser la manifestación de otros problemas que involucran especialidades como la medicina interna, la oncología, la cirugía o el diagnóstico por imagen. El carácter multidisciplinar del centro permite brindar al paciente y al veterinario remisor un servicio integral.

    Nuestro Servicio de Dermatología está a cargo de Verónica Peraile y cuenta con la realización e interpretación de las siguientes técnicas diagnósticas:


    Examen con lámpara de Wood



    La lámpara de Wood es una luz UV con una longitud de onda de 253,7 nm que se filtra a través de un filtro de cobalto o de níquel. Algunas cepas de Microsporum canis emiten una fluorescencia de color verde amarillento como consecuencia de los metabolitos del triptófano producidos por el hongo. Estos metabolitos son producidos por hongos que han invadido el pelo en crecimiento.

    El examen sobre el paciente debe efectuarse en una habitación oscura exponiendo los pelos a la lámpara durante 3 a 5 minutos. Muchos factores incluyen en la fluorescencia, por ejemplo el yodo la destruye mientras que la queratina, algunas medicaciones tópicas o el jabón pueden emitir fluorescencia produciendo falsos positivos.

    El mejor uso de la lámpara de Wood es como ayuda para la elección de pelos para el cultivo.


    Cultivos fúngicos e identificación de la especie



    El cultivo es la prueba más sensible para la dermatofitosis. El DTM es agar dextrosado de Sabouraud con agentes antimicrobianos y antibacterianos junto con rojo fenol como indicador. En ocasiones puede inhibir el crecimiento de algunos patógenos por lo que resulta útil colocar parte de la muestra en agar dextrosado de Sabouraud puro.

    Los dermatofitos metabolizan las proteínas liberando metabolitos alcalinos que producen un viraje a rojo por lo que  una adecuada interpretación requiere reconocer el cambio a color rojo con simultáneo crecimiento visible del micelio. Algunas especies de hongos no patógenos pueden provocar un cambio al rojo de manera que la examinación microscópica resulta fundamental para evitar un falso positivo.


    Examen del cepillado de la capa



    Es una prueba útil y moderadamente sensible para el diagnóstico de los parásitos superficiales como las pulgas, los piojos o los ácaros de Cheyletiella spp.

    Se recogen escamas de la parte dorsal del tronco mediante peinado o cepillado vigoroso con las puntas de los dedos y se colocan en un trozo de papel. El papel se dobla y se golpea suavemente para que el material recogido caiga en los pliegues. Se quita el pelo y puede examinarse el material macroscópicamente en busca de heces y otros parásitos más grandes. El material se recoge con una cinta adhesiva y se monta sobre un portaobjetos para examinarlo bajo el microscopio.


    Examen microscópico del pelo



    La tricografía consiste en la extracción de pelos para examinarlos bajo el microscopio. Es una técnica útil y no invasiva que  permite evaluar las alteraciones morfológicas y estructurales del pelo. Sirve para establecer el diagnóstico de algunas patologías u orientarlo. Se realiza extrayendo una pequeña cantidad de pelos con una pinza hemostática y se depositan sobre un portaobjetos con parafina líquida observándolos con un objetivo de baja potencia. Se examinan cuidadosamente las puntas, los tallos y los bulbos.

    Es una técnica útil para distintas patologías como la dermatofitosis, la alopecia por dilución de color, el efluvio anágeno o telógeno o la alopecia endocrina entre otros.


    Examen microscópico de raspados cutáneos superficiales y profundos



    Consiste en la obtención de una pequeña muestra cutánea obtenida mediante el raspado de la piel utilizando para ello un bisturí, una cuchara de Volkmann o una espátula quirúrgica.

    En función de la sospecha diagnóstica el raspado debe efectuarse sobre las capas superficiales o bien realizarse de forma más profunda.

    El material recogido se deposita sobre un portaobjetos en el que previamente se ha añadido una pequeña cantidad de parafina líquida y se observa al microscopio a bajos aumentos. Se realiza con el animal despierto no siendo una técnica dolorosa.

    El raspado cutáneo debe realizarse cuando en los diagnósticos diferenciales se incluyen enfermedades parasitarias producidas por ácaros como Cheyletiella, Sacoptes, Notoedres o Demodex spp.


    Citología cutánea y auricular



    Es una técnica imprescindible en dermatología veterinaria que suele aportar una enorme cantidad de datos diagnósticos importantes. Mediante la evaluación citológica se puede determinar el tipo de infiltración celular inflamatoria, neoplásica o de otra naturaleza como la presencia de queratinocitos acantolíticos, levaduras o bacterias. Es importante conocer las características normales para poder reconocer las anomalías.

    Las muestras se obtienen mediante una variedad de técnicas escogidas en función del tipo de lesión. La tinción Diff Quik es adecuada para la citología cutánea y dependiendo del tipo de muestras las técnicas de tinción varían.

    Está indicada siempre que existan lesiones como pústulas, pápulas, placas, nódulos, costras, ampollas, úlceras, lesiones descamativas o abscesos, entre otras.


    Cultivos bacterianos y test de sensibilidad antibiótico



    Consiste en la obtención de material procedente de lesiones cutáneas para identificar bacterias y establecer la terapia antibiótica apropiada en base a unos criterios de elección.

    Resulta fundamental la selección de las lesiones apropiadas ya que pueden estar contaminadas con proliferación bacteriana de manera que los cultivos pueden ser difíciles de interpretar. Por ello, un cultivo positivo de la superficie de la piel no es prueba de patogenicidad y debe realizarse el examen citológico concurrente.

    Cuando el estudio citológico revela bacterias en forma de bacilo o cuando se observan cocos pero la terapia empírica no es eficaz resulta indicada esta prueba. Además, debe realizarse ante la sospecha de enfermedades inusuales como en nocardiosis o micobacteriosis entre otras.


    Biopsia y examen histopatológico



    Es una técnica que permite la obtención de un fragmento de piel lesionada mediante un punch o un bisturí.

    Aporta una fuente de información valiosa que junto a la  historia clínica, el examen físico y dermatológico y el resultado de otras pruebas contribuye a la identificación del diagnóstico definitivo.

    La elección de las lesiones y el momento adecuado para la realización de esta prueba resultan fundamentales ya que la lectura histopatológica puede verse alterada, por ejemplo, ante la presencia de infecciones bacterianas o bien la elección inadecuada de la muestra puede reflejar resultados insuficientes.

    Está indicada en dermatopatías poco frecuentes, trastornos erosivo-ulcerativos, nódulos, tumores, trastornos graves, ante la falta de respuesta a los tratamientos o bien cuando la presentación clínica indica un trastornos que se diagnostica fácilmente mediante histopatología (dermatosis sensible al zinc, necrosis epidérmica metabólica,…)


    Pruebas de alergia e inmunoterapia



    Estas pruebas se utilizan para formular una “vacuna contra la alergia” o inmunoterapia alérgeno-específica en pacientes diagnosticados previamente de dermatitis atópica.

    El término inmunoterapia se refiere a la mezcla de alérgenos administrados por vía subcutánea o por la vía sublingual en dosis progresivamente crecientes y ha sido utilizada con éxito para el tratamiento a largo plazo de la dermatitis atópica. Debe adaptarse a cada paciente y formularse en base a los resultados de las pruebas de alergia y a la historia de la mascota, incluyendo los brotes estacionales.

    El tiempo necesario para ver la respuesta varía entre pacientes, algunos presentan una respuesta positiva al cabo de pocos meses pero como regla general debe continuarse al menos 1 año completo antes de evaluar los beneficios de la terapia.


    Videotoscopía



    La otitis externa es una enfermedad bastante común y se debe a la inflamación del conducto auditivo externo. Las causas pueden ser diversas siendo la dermatitis atópica la causa primaria más frecuente. Cuando estas otitis se cronifican producen una serie de cambios que pueden ser muy severos e incluso llegar a producir otitis medias.

    La videotoscopía es una técnica que permite valorar el canal auditivo y la membrana timpánica a través de una cámara que se introduce en el oído externo del paciente. Por este motivo permite realizar un diagnóstico más preciso y exhaustivo ante cualquier anomalía o patología.